Apocalipsis. 3:1617

"Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca."

Lo cultural/ideológico en manos explotadoras: manipula, mediatiza, limita y oprime hasta la total dominación.

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jueves, 18 de noviembre de 2010

18 de noviembre de 1917: México: Nace Pedro Infante

Pedro Infante
En 1917 nace en la ciudad de Mazatlán el cantante y actor mexicano Pedro Infante, considerado el máximo ídolo de su país.

A lo largo de sus catorce años de profesión actuó en 45 películas, entre las que destacan algunos títulos como La feria de las flores, Escándalo de estrellas y Angelitos negros. Se le otorgó el Oso de Plata del Festival Internacional de Berlín por su trabajo en la cinta Tizoc, y el Premio Globo de Oro, a la mejor película extranjera, el Premio Ariel en 1956, por su actuación en la película La vida no vale nada.

Falleció en un accidente aéreo en abril de 1957, cuando pilotaba el mismo el avión Consolidate B24 Liberator.

Grabó casi 350 canciones de diversos géneros: vals, chachachá, rancheras y boleros, algunas de las cuales como Pénjamo, Flor sin Retoño, Las Mañanitas, lo hicieron reconocido no sólo en México sino en otros países de Latinoamérica, España y el resto del mundo.

viernes, 12 de noviembre de 2010

12 de noviembre, 1651.Nace Sor Juana Inés de la Cruz.


En 1651 nace en la hacienda de San Miguel de Nepantla, México, la poetisa Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, una de las figuras más representativas de las letras latinoamericanas, conocida bajo el nombre de Sor
Juana Inés de la Cruz. Sus escritos revelaron un pensamiento adelantado para su época que no entendieron los hombres de Iglesia que la rodeaban. Su formación fué febril y autodidacta. Su producción literaria fue principalmente poética, destacando los sonetos y las obras para teatro.

sábado, 10 de octubre de 2009

Che: poeta."Vieja María, vas a morir, quiero hablarte en serio:..."

Extraido del libro "CHE GUEVARA años decisivos". Ed. AGUILAR, 1978.
Autora: Hilda Gadea.

Vieja María, vas a morir,
quiero hablarte en serio:

Tu vida fue un rosario de agonías,
no hubo hombre amado, ni salud, ni dinero,
apenas el hambre para ser compartida;
quiero hablar de tu esperanza,
de las tres distintas esperanzas
que tu hija fabricó sin saber como.

Toma esta mano de hombre que parece de niño
en las tuyas pulidas por el jabón amarillo.
Restriega tus callos duros y los nudillos puros
en la suave vergüenza de mis manos de médico.

Escucha abuela proletaria:
cree en el hombre que llega,
cree en el futuro que nunca verás.

Ni reces al dios inclemente
que toda una vida mintió tu esperanza.
Ni pidas clemencia a la muerte
para ver tus caricias pardas;
los cielos son sordos y en ti manda el oscuro;
sobre todo tendrás una roja venganza,
lo juro por la exacta dimensión de mis ideales
tus nietos todos vivirán la aurora,
muere en paz, vieja luchadora.

Vas a morir vieja María;
treinta proyectos de mortaja
dirán adiós con la mirada,
el día de estos que te vayas.

Vas a morir vieja María,
quedarán mudas las paredes de la sala
cuando la muerte se conjugue con el asma
y copulen su amos en tu garganta.

Esas tres caricias construidas de bronce
(la única luz que alivia tu noche)
esos tres nietos vestidos de hambre,
añorarán los nudos de los dedos viejos
donde siempre encontraban alguna sonrisa.
Eso será todo, vieja María.

Tu vida fue un rosario de flacas agonías,
no hubo hombre amado, salud, alegría,
apenas el hambre para ser compartida,
tu vida fue triste, vieja María.

Cuando el anuncio de descanso eterno
enturbia el dolor de tus pupilas,
cuando tus manos de perpetua fregona
absorban la última ingenua caricia,
piensas en ellos...y lloras,
por vieja María.

¡No, no lo hagas!
No ores al dios indolente
que toda una vida mintió tu esperanza
ni pidas clemencia a la muerte,
tu vida fue horriblemente vestida de hambre,
acaba vestida de asma.

Pero quiero anunciarte,
en voz baja y viril de las esperanzas,
la más roja y viril de las venganzas
quiero jurarlo por la exacta dimensión de mis ideales.

Toma esta mano de hombre que parece de niño
entre las tuyas pulidas por el jabón amarillo,
restriega los callos duros y los nudillos puros
en la suave vergüenza de mis manos de médico.

Descansa en paz, vieja María,
descansa en paz vieja luchadora,
tus nietos todos vivirán la aurora,
LO JURO.